La Diglosia
Perdiendo Nuestras Raíces
La diglosia se genera cuando en un mismo territorio conviven dos variedades lingüísticas; una lengua externa y una materna, causando que alguna de estas se vaya perdiendo con el tiempo. En el caso de Ecuador ha sido el castellano, el idioma extraído se usa para fines sociales diferentes a los de la lengua materna y cada uno de los dos idiomas se usa en situaciones exclusivas y diferentes; por el uso de estas dos lenguas, una predomina ante la otra y es la que más tiene uso, causando que se olvide lentamente las raíces de tu lengua de origen.
El uso de la diglosia ha conseguido que con el tiempo el pueblo Ecuatoriano se vaya olvidando del quichua el cual es nuestra lengua materna, porque algunos lo consideran una lengua innecesaria puesto que no mucha gente lo habla hoy en día y no es muy usado. En la actualidad, la lengua hablada en la mayoría del territorio ecuatoriano es el castellano debido a la llegada de los españoles en el siglo XVI, por lo que hemos ido acoplando nuestra vida en base al castellano y lo hemos puesto en el ámbito educativo y laboral para usar esta lengua en contextos precisos.
En consecuencia de perder nuestro idioma por falta de lealtad lingüística de nuestros ciudadanos ecuatorianos, conseguimos comunicarnos con otras culturas a través del habla e impregnarnos de sus costumbres perdiendo nuestra propia esencia como ecuatorianos, olvidando la lengua de nuestros ancestros para darle prioridad a la lengua competidora que nos impartieron los conquistadores.
En definitiva, la diglosia hace que perdamos nuestra lengua materna de la cual somos parte y no deberíamos olvidarnos de ella por ninguna circunstancia, porque a pesar de obtener algunos beneficios a cambio de olvidarnos de nuestros orígenes no nos conviene. Hay que darle el uso que merece por lo que no deberíamos ser desleales a nuestro idioma materno (el quichua), y no dejar de practicarlo.
El uso de la diglosia ha conseguido que con el tiempo el pueblo Ecuatoriano se vaya olvidando del quichua el cual es nuestra lengua materna, porque algunos lo consideran una lengua innecesaria puesto que no mucha gente lo habla hoy en día y no es muy usado. En la actualidad, la lengua hablada en la mayoría del territorio ecuatoriano es el castellano debido a la llegada de los españoles en el siglo XVI, por lo que hemos ido acoplando nuestra vida en base al castellano y lo hemos puesto en el ámbito educativo y laboral para usar esta lengua en contextos precisos.
En consecuencia de perder nuestro idioma por falta de lealtad lingüística de nuestros ciudadanos ecuatorianos, conseguimos comunicarnos con otras culturas a través del habla e impregnarnos de sus costumbres perdiendo nuestra propia esencia como ecuatorianos, olvidando la lengua de nuestros ancestros para darle prioridad a la lengua competidora que nos impartieron los conquistadores.
En definitiva, la diglosia hace que perdamos nuestra lengua materna de la cual somos parte y no deberíamos olvidarnos de ella por ninguna circunstancia, porque a pesar de obtener algunos beneficios a cambio de olvidarnos de nuestros orígenes no nos conviene. Hay que darle el uso que merece por lo que no deberíamos ser desleales a nuestro idioma materno (el quichua), y no dejar de practicarlo.